EL CUARZO

 El Cristal de Cuarzo llamado también Cristal de Roca o Hialino, es Dióxido de Silicio (SiO2). Sistema trigonal con cristales en prismas hexagonales. De estructura piramidal que al unirse por las aristas va formando una figura en espiral que puede girar a la derecha (dextrógiro) o a la izquierda (levógiro), según la temperatura de su formación, llegando a formar un patrón hexagonal. 

Todos los cristales son simétricos, de manera que a un ángulo le corresponde en el lado opuesto otro ángulo igual, y a una cara le corresponde otra cara opuesta, también igual. De todas formas, es difícil encontrar en la naturaleza un cristal absolutamente regular en su forma externa, pues a lo largo de su crecimiento no siempre se dan las mismas condiciones naturales para que la geometría del cristal sea perfecta. En realidad, las imperfecciones que pueda presentar un cristal son consideradas como perturbaciones de la situación ideal homogénea.  

Sin embargo, dentro de la uniformidad de su especie, cada cristal es único, y por ello sus vibraciones energéticas producen unos efectos determinados, distintos a los de otros cristales. Aquí reside en gran parte el interés por cada uno de los cristales, pues su poder terapéutico no sólo depende del aspecto externo.

Pero ¿de dónde surge todo ese poder?. Según dicen, las piedras poseen la facultad de absorber la energía de la Tierra, dado que se encuentran adheridas en sus entrañas. Cuando son extraídas y se ponen en contacto con los seres humanos pueden transmitirle todo ese poder acumulado.

Son, por lo tanto, grandes condensadoras de energía vital procedente de la naturaleza. Absorben, retienen y transmiten energía. Por este motivo pueden resultarnos muy beneficiosas ya que consiguen absorber nuestras energías negativas y cargarnos al mismo tiempo con energías renovadas y positivas. Además actúan sobre cada uno de los siete centros de energía situados en el cuerpo humano (chakras)  equilibrando nuestro sistema energético y curar enfermedades tanto físicas como psíquicas.

Los cristales de cuarzo pueden tomar, conservar y amplificar vibraciones. Actúan como transformadores y amplificadores de energía, equilibrando y re-energetizando los sistemas biológicos desde su nivel celular, por medio de vibraciones oscilantes.

En la antigüedad, el uso de cristales se consideraba como prácticas de la antiguas culturas egipcias, fenicios, celtas e indios chamanes entre otros. Sin embargo, hoy en día la ciencia está comprobando la utilidad y funcionamiento de los cristales como transmisores y receptores muy precisos y exactos, de hecho se utilizan en aparatos sofisticados de electrónica, satélites, naves espaciales y muchos mas.

 
CRISTALOTERAPIA

Cristaloterapia es el tratamiento que se realiza en toda la estructura del Ser Humano a través del cuarzo transparente en donde no trata una enfermedad en especial pero que a través de su transparencia y perfección geométrica, limpia de todo mal (físico, emocional, mental y espiritual) aportando Luz y Color al caos del espíritu del Hombre y al trabajar con él en meditación, la resonancia de su equilibrio es un modelo para que nos perfeccionemos a nosotros mismos para elevar nuestra Consciencia. 

Los cristales transparentes o las gemas de colores trabajan a través del cuerpo etérico de la percepción o respuesta por parte de nuestro organismo. Este "cuerpo etérico", siendo el intermediario entre nuestro cuerpo físico y nuestros cuerpos superiores, mental, emocional y espiritual, puede encargarse perfectamente de percibir y traducir cualquier tasa vibratoria y hacerla llegar a la parte o cuerpo de nuestro ser que corresponda. Sobre los distintos cuerpos energéticos o sutiles de la persona que es donde se manifiestan los bloqueos energéticos, antes que en el cuerpo físico.  

Por su propiedad de Resonancia, los cristales actúan sobre los trillones de diminutos cristales de cuarzo y otros cristales químicos que pululan por nuestro plasma sanguíneo y residen en nuestras terminaciones cerebrales, reorganizando su estructura defectuosa para restablecer su estructura cristalina. 

Cada cristal mineral, tiene su propia vibración y por tanto su función y su influencia especial, existiendo por tanto frecuencias vibratorias que curan, energizan o sintonizan el espíritu elevándonos. Se han realizado estudios científicos sobre la actuación del cristal de cuarzo en el ser humano y comprobado que los pensamientos y las emociones eran amplificados, poniendo a menudo al individuo en un estado alterado de conciencia.

Una gema, es un elemento vibrante y por tanto vivo, de moléculas, del mismo modo que lo es un ser humano, aunque sin la capacidad de lenguaje o movimiento, etc., lo que no impide sin embargo que pueda lograr en su esfera objetivos tan nobles y sorprendentes como el hombre pueda lograr en la suya.

Las gemas pueden afectar de diversos modos a quienes las llevan o utilizan siendo el cuerpo etérico, no visible, el vehículo o mecanismo encargado de la percepción o respuesta por parte de nuestro organismo. Este "cuerpo etérico", siendo el intermediario entre nuestro cuerpo físico y nuestros cuerpos superiores, mental, emocional y espiritual, puede encargarse perfectamente de percibir y traducir cualquier tasa vibratoria y hacerla llegar a la parte o cuerpo de nuestro ser que corresponda.

 

Al utilizar cristales para curación, se trabaja con los sistemas que alimentan los niveles celulares o moleculares del cuerpo humano. Los cuarzos y gemas tienen efectos poderosos para corregir los patrones de energía normal que pueden ser la causa de molestias o enfermedades. Mientras que se administra un medicamento o cirugía para arreglar el padecimiento en el cuerpo físico, los cristales y gemas trabajan con las energías sutiles o etéricas movilizando la energía estancada, al mismo tiempo que estabiliza los niveles de conciencia, por lo que se esta efectuando curación con energía pura, lo que contribuye como terapia complementaria para una recuperación más rápida de la persona.

 

GEMOTERAPIA


En los colores de la gemas lo que actúa es la vibración del color mediante sus diferentes frecuencias que son las que crean los distintos efectos afectando a nuestra parte física, emocional y mental. De ahí sus aplicaciones en Cromoterapia.
 

Al incidir la luz blanca (contiene todas las longitudes de onda del espectro luminoso) sobre un cristal o gema puede ocurrir que el cristal no absorba la luz y lo veremos incoloro, que absorba parte de la luz y tendrá un color, o que la absorción sea total y lo veremos negro. (Unidad de la Longitud de Onda:Nm = Nanómetro = Millonésima parte de un metro. También se expresa en Micrones: milésima parte del milímetro o en Angstroms, diezmilésimas de milímetro).  

Cada frecuencia luminosa que forma la luz visible tiene una energía que se mide según la vibración y la longitud de onda (Unidad de Frecuencia: Thz = Terahercios = 1.000 Ghz = 106  Mhz (1 Mhz= 106 Hz)). 

El aura humana también estaría formada por la emisión de luz del metabolismo, con lo cual, la emisión energética del cristal y la del cuerpo humano lograría una compensación energética que es la que da la sanación a través de los cristales. 

Así pues, los colores de las gemas influirán sobre los sistemas y órganos del cuerpo humano que vibran con el mismo color.  

Cuando programamos un cuarzo o gema de color significa que además de la programación específica que hagamos se incluye automáticamente el programa especial correspondiente a la energía de la vibración por el color. 

En el espectro visible del color tenemos siete colores primarios o Rayos y son una forma de definir los matices en que se manifiestan las energías radiantes procedentes del cosmos que utilizan como vía de transporte los rayos de la luz.

 

Clasificación de los Cuarzos y Gemas por colores

Presentamos algunas de las piedras más significativas usadas en terapia y elixires.


Rojo: Jaspe Rojo. Jaspe Sanguíneo. Granate. Rubí. Ojo de Buey. Hematites.

Negro: Turmalina. Cuarzo ahumado. Ónice. Obsidiana. Wolframita.

Naranja: Cornalina. Jaspes y Ágatas naranja/pardo. Ámbar. Calcita roja. Ópalo de fuego. Piedra del Sol. Alejandrina. Zafiro naranja. Topacio.

Amarillo: Citrino. Ojo de Tigre. Ámbar. Topacio amarillo. Calcita. Pirita. Turmalina amarilla. Zafiro amarillo.

Verde: Turmalina y cuarzo verde. Esmeralda. Jade. Aventurina. Unakita. Peridoto/Olivino. Dioptasa. Zoisita. Amazonita. Malaquita. Crisoprasa. Labradorita. Fluorita verde. Apatita. Granate verde. Crisocola.

Rosa: Cuarzo rosa. Rodocrosita. Turmalina rosa. Kunzita. Rodonita.

Azul: Aguamarina/Berilo. Turquesa. Calcedonia. Cuarzo azul. Sodalita. Calcita azul o Angelita. Fluorita azul. Turmalina azul/Indigorita. Cianita. Zafiro.

Índigo o añil: Lapislázuli. Zafiro. Sodalita. Azurita.

Violeta: Amatista. Fluorita violeta. Charoita. Sugilita. Zafiro violeta

Blanco-Transparente: Cuarzo blanco. Okenita. Diamante. Selenita. Calcita blanca. Piedra de Luna. Okenita. Damburita. Apofilita. Herkimer. Ópalo blanco. Nácar. Perlas. Coral blanco.


NOTA:
La información expuesta en los cristales y su clasificación por colores es un resumen del contenido facilitado en los
cursos que se imparten.