Los teléfonos móviles son peligrosos para la salud, incluso cuando los llevamos encima conectados aunque no estemos hablando por ellos. Y lo mismo ocurre con las estaciones de telefonía móvil. Los estudios al respecto dejan lugar a pocas dudas. Luego, ¿por qué no se informa a la gente de ello? ¿Por qué se permite que las personas expongan tan alegremente la salud? ¿Cuántas voces han sido silenciadas por este billonario negocio?  Leer todo el artículo